Testimonio: “La violencia y la represión histórica se hacía visible en mi vida y en la de todas y todos”

Compartimos el siguiente testimonio de Nicol compañera de Cristián García el estudiante de Artes de la Universidad Arcis, de 20 años, que fue atropellado por un carro de Carabineros durante la marcha por la educación que se realizó el jueves 19 de abril pasado.

Comunicado de Nicol en complicidad con Cristhian…

El día 19 de abril del presente año, viví y vivimos una experiencia horrorosa, cuando me avisan de que mi compañero Cristhian García había sido atropellado por los pacos, supe inmediatamente lo que estaba pasando, que era grave, que una vez más la violencia y la represión histórica se hacía visible en la sociedad, en mi vida y en la de todas y todos. Pensaba en Cristhian, mientras me dirigía al hospital junto con su madre y hermanas, pensaba y decía él es fuerte, independiente de lo que ha pasado, creo que es un guerrero y saldrá de esta sea cual sea el panorama. Sin  embargo la incertidumbre era enorme y el dolor agudo.

Al llegar a la ex posta central no me sorprendí de lo ocurrido, en las noticias que se podían visualizar en la tele instalada en la sala de espera, reproducían una y otra vez el atropello intencional por parte de un chofer, por parte de los pacos, de una institución de este país, comandada por el estado, ellos habían sido, no en la individualidad, sé y sigo sabiendo que es un hecho de características estructurales.

Había mucha prensa en la entrada de urgencias del hospital, grababan y tomaban registro de nuestros llantos, dolores y conversaciones. Había mucha gente aglomerada también afuera, amigas, amigos y compas de Arcis, esperando saber noticias de la operación que en ese entonces se llevaba a cabo en Cristhian, todos y todas consternados, entre vómitos, gritos, rabia y dolor.

Por otra parte en los lugares de la posta donde no puede ingresar más que el personal autorizado, estaban ellos, y hablo en masculino, ya que eran ellos, los mismos que habían atropellado, perseguido, hostigado, burlado y esposado a una camilla a mi compañero en su condición de gravedad. Estaban por ahí violentándonos simbólicamente, luego de la violencia física ya ejercida contra Cristhian y sus compas que tuvieron que recibir y resistir lumasos por parte de los pacos para poder cuidar que no se llevaran a Cristhian a uno más de sus tours por Santiago y comisarías como hacen con las y los detenidos después de cada marcha. La intención era llevarlo detenido sin importar sus lesiones, si eso hubiese pasado Cristhian podría haberse desangrado debido al hematoma que sufrió producto del golpe por la espalda que le dio el auto policial, podrían haberse agravado sus lesiones, podría haber ocurrido tanto más de la tragedia ya ocurrida.

En ese lugar que señalo, donde el ingreso es restringido, no lo es para el uniforme de los pacos y  el poder que ejercen desde ahí para subirse sin pagar a una micro por ejemplo, o para entrar a un box de urgencia y esposar a Cristhian arbitrariamente, tomarle fotos y hostigarlo diciendo que ira detenido, inventando supuestas acciones que nunca fueron cometidas por él. En realidad si hubieran tenido la intención de detenerlo lo podrían haber hecho sin problemas en calle libertad, ya que dentro del auto que atropelló con alevosía a Cristhian, ivan 11 pacos que no decidieron bajar del carro policial y detenerlo, sino que decidieron ser cómplices y testigos del atropello. En definitiva para este uniforme verde no hay restricciones o sencillamente ellos no las respetan.

Fueron horas de incertidumbre, angustia, nervios e impotencia para saber cuál era el panorama de la salud de mi compañero. Finalmente las hermanas y su madre pueden verlo cuando salía del quirófano, él las escuchó y sonrió.  Esa sonrisa fue la tranquilidad de ese día para nosotras.

Yo no pude verlo, hable con la prensa una vez que supe el diagnóstico de las lesiones. Cristhian estaba politraumatizado – yo estaba traumatizada también- tenía además una fractura del Fémur Izquierdo que fue operada de inmediato, a esto se le sumaba fractura de ambos techos acetabulares, es decir en la cadera, fractura en el sacrococcígea izquierda y diastasis sacroiilíaca izquierda, también fractura en la apófisis transversa L5 izquierda, y en el proceso estiloides ulnar derecho, el hematoma en el piso pélvico y presacro en regresión y hematoma perirrenal y retroperitoneal en regresión, así como una rabdomiolisis resuelta.

La información daba cuenta que la recuperación de Cristhian será larga, quizás frustrante cuando el cuerpo debe adaptarse y aceptar una nueva condición, cambiar el estilo de vida, deseos y planes, Cristhian atrapado en una cama. Aunque su espíritu y el mío se mantienen intactos, su cuerpo vive la represión, esa de la cual tanto hablamos, y tratamos de denunciar y repudiar.  Ya que este caso donde los pacos comenten un supuesto “error” no es el primero, ni lamentablemente será el último.

El primer día fue duro, llegué a casa y vomite todo lo vivido en el día, llore y grite, me derrame para poder levantarme al otro día. Así cada integrante de la familia de Cristhian, lo vivió, encontrando consuelo en el apoyo de las redes de solidaridad y compañerismo que a lo largo de la experiencia vivida vamos formando. Nos interesaba e interesa todo lo que viene y se entrega desde el afecto y la solidaridad, rechazamos todo lo que viene desde el interés. A pesar de la vulnerabilidad del momento logramos darnos cuenta de todo. Incluso de los pacos de civil que espiaban nuestras conversaciones. Durante los días siguientes nuestras cuerpas estuvieron y siguen estando en alerta, debido al hostigamiento policial de querer ver a Cristhian, hacerlo firmar documentos legales, pero paradójicamente fuera de cualquier protocolo, etc. Ahí estuvimos y seguiremos estando en cada oportunidad, somos fieras, siempre lo hemos sido y seguiremos siéndolo.

Es verdad que la estadía de Cristhian en el hospital fue agotadora, los estados de ánimo subían y bajaban, ya que no solo tuvimos que hacernos cargo de la salud de Cristhian sino que también del ámbito legal, mediático, político. Somos conscientes que lo que se viene es un proceso largo, primero por la recuperación de Cristhian. Después por la querella interpuesta por la madre  por el delito de homicidio frustrado.

Con Cristhian en casa con una hospitalización domiciliaria, experimentamos y sabemos que el escenario es más complejo aún, y es por eso que hacemos político lo personal, porque simplemente lo es, por que la violencia no fue solo contra Cristhian, si no que con cada una de nosotras y nosotros, así como también es contra quienes hoy en día se posicionan como espectadores de esta noticia. La expectación da cuenta de la naturalización de la violencia en Chile, no alarmarnos o por lo menos sentirnos incómodos, incómodas con lo ocurrido habla de esa naturalización y nos transforma en cómplices al guardar silencio, así como se acostumbra a hacer con múltiples tipos de violencias que son más que el reflejo de todas las opresiones. Créanme que el lugar de víctima en que posicionan a Cristhian ahora después de lo ocurrido, no es de ahora, y no es solo él la víctima, siempre hemos sido todos y todas.

En este ejercicio de hacer político lo personal puedo decir además las consecuencias del hecho, ya que existe un daño emocional para la familia, para mí, para Cristhian, lo que ocurrió no es un “simple” accidente de tránsito, que por cierto nunca son simples, lo que ocurrió es muy fuerte, cristhian aplastado entre dos autos, forcejeado con múltiples fracturas en la imprudencia de la fuerza policial descriteriada, este hecho sin duda nos marca así como nos concientiza aún más de cuál es la realidad en Chile, se venda la imagen que se venda.

Cristhian no se puede movilizar por sí mismo, no puede ponerse de pie, ni sentarse aún, debe moverse en bloque, y estar acostado siempre. Se encuentra inhabilitado de sus quehaceres diarios.

Esperamos salir airosos de esta situación, resistiendo como siempre, a pesar de la vulnerabilidad, de las emociones conflictuadas, del sufrimiento, el impacto, nuestras ideas son más nítidas aún y la fuerza es una construcción permanente, las alitas YA LAS TENEMOS DIBUJADAS EN LA ESPALDA. Hoy nos toca padecer, por lo que la justicia con toda su objetividad y rigurosidad científica debería llegar a una conclusión verídica de este hecho, es decir, confirmar el delito, ya que todo apunta a la intención de atropellar y arremeter contra él, nada lo justifica, ni nada ni nadie debiese respaldarlo.

Nos queda agradecer con toda la cuerpa a todas y todos quienes se han hecho presente, abrazándonos, trayendo comida, alzando la voz, organizando actividades, enviando buena energía, demostrando el amor que somos, desde distintos detalles, todos demasiado significativo, para Cristhian sobre todo, él ha sentido toda esa energía juntándose y sanando su cuerpo, gracias por mostrarnos que no estamos solos, que somos muchas y muchos que no dejan pasar este tipo de hechos. La presencia de ustedes ha sido crucial para la familia, para mí y para Cristhian, gracias por tanta resistencia.

                                                                                                                                             Nicol

 

 

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